¡No es verdad que Isy Obed Murillo ha muerto!

Publicado en por UCI

Cuando escucho la noticia de la muerte de Isy Obed Murillo y la manera en que este valiente joven nacido en el resistente pueblo de Honduras, me recuerda a nuestro apóstol José Martí cuando expresó "La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida".


¿Quién es Isy Obed Murillo?


Isy Obed Murillo Mencía es el sexto de 12 hermanos y estudiaba el segundo curso de ciclo común en el instituto “21 de febrero”, de Tegucigalpa.

Trabajaba por las tardes en la bodega de un conocido supermercado de la capital.

Apenas tenía 19 años cuando formó parte del grupo de manifestantes que estaba en el aeropuerto de Toncontín, apoyando el ingreso del Presidente Zelaya que había dicho que aterrizaría ese día en Honduras, pese a la negativa del gobierno de facto y del ejército hondureño.

La manifestación era pacífica pero multitudinaria, ya que según estiman periodistas y otros asistentes, no tenía precedentes la cantidad de hondureños que se había congregado.
Murillo, un pastor evangélico de 57 años, estuvo el domingo con tres de sus doce hijos en la manifestación con que miles de seguidores de Manuel Zelaya pretendían dar la bienvenida al depuesto presidente a su regreso a Tegucigalpa, una semana después de que los militares lo sacaron por la fuerza del poder y del país.

Al final de la tarde y tras llamar insistentemente sin éxito al celular de su hijo, el teléfono de Isy por fin daba respuesta por medio de un trabajador de la morgue de un hospital cercano para confirmarle al hijo mayor de José que el joven, de 19 años, se encontraba sin vida en ese lugar.

'Yo miré cuando el francotirador tiró, pero no sabía a quién tiraba porque estábamos dispersados', dijo a Murillo en la Colonia Villeda Morales, a unos doce kilómetros de Tegucigalpa.

El francotirador se agachó, puso dos escuderos (a los lados) y ahí no más tiró y salió este casquillo', relató, mostrando una bala que, dice, recogió en el lugar sin saber que era la que mató a su hijo.

Afirmó que el tirador 'andaba con un casco azul y era el que comandaba el pelotón de los verdeolivos', y que, en la marcha, algunos manifestantes le conocían: 'decían que era un mayor'.

Hoy pidió que al responsable se le haga una 'demanda internacional' porque 'aquí el Ejército está comandado por este Gobierno'.

'Que se haga justicia y no se siga derramando la sangre de inocentes en Honduras', agregó.

Además de Isy Obed y la segunda víctima, no identificada, al menos diez personas resultaron heridas de una consideración no especificada aún por las autoridades, que hasta el momento no han presentado un informe sobre lo ocurrido, aunque aseguran que han abierto una investigación.

Honduras se encuentra sumido en una profunda crisis política desde que el pasado 28 de junio Zelaya fuera derrocado y el Congreso nombrara en su lugar a Roberto Micheletti, en una acción repudiada por la comunidad internacional.

José Murillo dice que él fue a la manifestación para recibir a Zelaya movido por los 'fines sociales' y que, además, fue a protestar contra la 'explotación en Honduras'.

Sin embargo, cuando le recuerdan que su hijo se ha convertido en el primer muerto de la crisis política en que se encuentra el país, vacila y simplemente responde: 'Duele'.

Este valiente joven dejó su nombre escrito en la historia de Honduras y  los pueblos de América.

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